martes, 5 de junio de 2012

Trelew: el juicio por la masacre, entre silencios y dramatismo

Acusados. Los ex marinos Bautista, Sosa, Del Real y Paccagnini, ayer, en el juicio por la Masacre de Trelew.

La segunda audiencia por la Masacre de Trelew terminó poco antes de las 15. Los cinco procesados salieron por una puerta lateral y en soledad. Y con toda tranquilidad flanquearon las vallas de seguridad que rodean al escenario del juicio. Resultó impactante ver a Roberto Paccagnini, uno de los acusados, caminar por la calle lentamente con las manos en los bolsillos comentando vaya a saber qué con su abogado. El tibio sol de otoño de la tarde patagónica cobijó también a Hilda Toschi, esposa de Humberto Adrián Toschi uno de los fusilados, que a pocos metros dejaba el boulevard del centro cívico de Rawson y caminaba en la misma dirección que Paccagnini sin darle mayor importancia.

Con la misma paz se retiraron los otros procesados. Nadie interrumpió sus caminos con algún insulto o alguna provocación. Como durante las audiencias, se movieron entre la gente con total comodidad. Al contrario de lo que ocurrió en otros juicios por delitos de lesa humanidad, en Rawson los acusados no pasan por momentos ingratos. Hasta uno de ellos (el mismo Paccagnini) dijo el nombre del hotel donde se aloja en Trelew cuando debió presentarse, micrófono en mano, ante el tribunal.

Pero también, los supuestos victimarios suelen compartir lugares pequeños con familiares de las víctimas. Así lo cuenta Alicia Bonet (esposa de Rubén Pedro Bonet, otro de los fusilados) en una carta que escribió a “todos los que me dan fuerza para seguir luchando”. Alicia contó que tras una jornada de mucha actividad volvió al hotel donde se aloja: “estuvimos en el bar y tomamos en té al lado del represor Bautista y su abogado ”. Bautista está siendo juzgado por supuesto encubrimiento. La mujer de Bonet criticó a las Madres de Plaza de Mayo porque “a los familiares nos pusieron muy histéricos ya que ellas actúan a esta altura como vedettes y acaparan todo el espectáculo”. Y dijo que fue como recibir una paliza enterarse que “todos los acusados están libres”.

La sala del Centro Cultural ayer no estuvo repleta como en la primera audiencia realizada el lunes. Así, con absoluta tranquilidad y algunas impresiones fuertes por la lectura de las indagatorias de 2008, ya que los cinco acusados se negaron a declarar en el juicio, transcurrió la audiencia. La madrugada del 22 de agosto de 1972, 19 integrantes de organizaciones armadas fueron fusilados en los calabozos de la Base Almirante Zar de esa ciudad de Chubut. Aunque tres sobrevivieron . Una semana antes habían fugado de la Unidad Seis de Rawson junto a otros 6 jefes que lograron huir a Chile. El resto no llegó a tiempo y se rindió en el aeropuerto viejo de Trelew. Por las muertes son juzgados los ex marinos Luis Sosa, Carlos Marandino, Emilio Del Real, Roberto Paccagnini y Jorge Enrique Bautista.

Hilda Toschi esperaba a afuera (no puede ingresar por ser testigo) y le dijo a Clarín: “El juicio nos trae un poco de alivio. Pero los queremos ver presos. Que no nos digan que son ancianos.

Ayer declararon por videoconferencia Hernán Bonet, hijo de Rubén Pedro Bonet, y Rubén Oscar Suárez, expreso político del penal de Rawson. Este último, quien no llegó a fugarse, pudo relatar los vejámenes a los que eran sometidos mientras permanecían en el penal y también explicó cómo se producía la persecución política en esos años.

Yo hubiese querido que mi marido también llegara a esta edad. Pero no lo dejaron”.
Por Carlos Guajardo