viernes, 29 de junio de 2012

Masacre de Trelew: el juicio se reanuda en julio

Pepe Castro pieza clave en la "negociación"
RAWSON (AV)- Concluyó ayer -29/06/12-  una nueva semana de audiencias en el juicio oral y público que se realiza en esta capital, en el que se juzga a cinco militares que habrían tenido responsabilidad en la denominada Masacre de Trelew, ocurrida en la base naval Almirante Zar el 22 de agosto de 1972 y en la que murieron 16 presos políticos y otros tres resultaron gravemente heridos.

El proceso se interrumpirá ahora hasta el 25 de julio próximo cuando tras las feria judicial se reanuden las declaraciones. Se calcula que para setiembre podría conocerse la sentencia contra los imputados, Rubén Paccagnini, Carlos Marandino, Luis Sosa, Emilio Del Real y Jorge Bautista. El lunes último comenzó la audiencia a las 17, con la reproducción de los testimonios que tomó el tribunal al recientemente fallecido secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde -quien fue abogado defensor de presos políticos- y a un ex integrante de la Armada.

Pero una de las declaraciones más fuertes de la semana fue la que correspondió al periodista, director y hoy dueño de LU 17 Radio Golfo Nuevo, Héctor "Pepe" Castro. Según explicó uno de los fiscales, Fernando Gelves, fue "un testimonio muy sustancioso". Castro presenció lo que fue la negociación y el traslado de los detenidos al Aeropuerto donde fueron capturados tras haberse fugado de la Unidad 6 de Rawson el 15 de agosto de 1972.

El periodista relató quiénes fueron los civiles que estaban en ese momento y destacó que junto al juez federal de entonces, un médico y otros periodistas abordaron el micro que iba a conducir a los presos políticos nuevamente a la cárcel. Estuvieron unos diez minutos sin moverse hasta que el jefe de la base Zar, Rubén Paccagnini, hizo bajar a los civiles. Ayer, en diálogo con Radio Nacional Viedma, Gelves dijo que Castro recordó en su testimonio que "Paccagnini le informó al juez Godoy que había un cambio de planes y que el presidente Lanusse había dispuesto que había una zona de emergencia y que tenían que ir a la base Zar, a lo que Godoy se opuso porque la negociación era otra, ya que los detenidos temían por su integridad física", dijo el fiscal.

Por otro lado, Castro relató que pocas horas después de la masacre se envió a Rawson a la Gendarmería a preguntar porque había una esposa de un detenido de la Unidad 6 que no sabía nada de su marido. Lo atendió un militar de apellido Borzone que le contó que había ocurrido un hecho de sangre en la base Zar y que él había estado en el lugar, que se había manchado los borceguíes con sangre y que había presenciado un intento de suicidio de Paccagnini.