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jueves, 26 de noviembre de 2015

Señalizan la Base Almirante Zar como lugar de Memoria

Meses atrás, el viejo aeropuerto fue declarado Lugar Histórico Nacional

La base aeronaval fue escenario de la Masacre de Trelew, ocurrida el 22 de agosto de 1972, donde fuerzas de seguridad fusilaron a 16 guerrilleros que se habían fugado del penal de Rawson,  y posteriormente en el aeropuerto de Trelew se habían rendido con presencia de un juez y de numerosos medios de prensa.

Luego de la condena a la mayoría de los responsables de la “Masacre de Trelew” –y tras haberse recuperado el Aeropuerto Viejo de la ciudad como sitio de memoria–, quedaba concluir la etapa de señalización de la Base. 

Allí, fueron fusilados: Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Ángel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.

El 15 de octubre de 2012, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua a los ex capitanes de fragata Luis Sosa y Emilio Jorge del Real y el cabo Carlos Marandino por los asesinatos de 16 guerrilleros de PRT-ERP, de FAR  y de MONTONEROS.

domingo, 23 de agosto de 2015

Masacre de Trelew - 22 de agosto de 2015 |

La cárcel de Trelew fue el lugar de hacinamiento de los cuadros más capaces de las organizaciones del momento. Juntos organizaron la cotidianeidad y la resistencia en los pabellones. Gente del ERP, Montoneros, FAR trabajaron, discutieron ideológicamente en una franca relación de amistad que se fue tejiendo en el lugar. Recordamos los hechos ocurridos en el año 1972, cuando sucedió la fuga del penal sureño.

Por Patricia Rodriguez - ANRed

Humberto Constantini describe el año 1972, como una época difícil, donde la oprobiosa junta militar había usurpado el poder, el presidente de facto Lanusse y su ministro del interior Arturo Mor Roig desataron una feroz represión en todo el territorio. La resistencia se hacía cada vez más explícita, así que las cárceles, lugares de tortura y muerte, estaban plagadas de dirigentes obreros y jóvenes militantes.

La cárcel de Trelew fue el lugar de hacinamiento de los cuadros más capaces de las organizaciones del momento. Juntos organizaron la cotidianeidad y la resistencia en los pabellones. Gente del ERP, Montoneros, FAR trabajaron, discutieron ideológicamente en una franca relación de amistad que se fue tejiendo en el lugar. Conjuntamente armaron el plan de fuga.

El 15 de agosto de 1972 comenzó el camino hacia la libertad. El primer grupo avanzó con el uniforme del enemigo, pero un guardia los reconoce y dispara.
Un solo auto los esperaba en las afueras, en el suben Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán y Domingo Menna del ERP, Marcos Osatinsky y Roberto Quieto de las FAR y Fernando Vaca Narvaja de Montoneros. Se dirigieron al aeropuerto de Trelew. El avión había comenzado a avanzar y un militante disfrazado de militar ordena al piloto detener el avión, que luego aterriza en Puerto Mon, Chile donde el presidente Allende le daría refugio político y la posibilidad de seguir camino a Cuba.

Cuatro compañeros Anna Wiessen, Carlos Goldemberg, Alejandro Ferreira Beltrán y Víctor Fernández Palmeiro son los encargados de hacer la apoyatura desde afuera.
Diecinueve combatientes lograron tomar unos taxis que los llevan hasta el aeropuerto, a la espera del próximo avión, pero los militares, alertados, le dan la orden al piloto, por radio de no descender. Los diecinueve luchadores sociales deciden rendirse, piden la presencia de un juez y un médico, también están presentes las cámaras de televisión y los periodistas. Los encargados de decir las verdades del caso son Bonet del ERP, María Antonia Berger de las FAR y Mariano Pujadas de Montoneros.

El capitán Luis Emilio Sosa recibe las armas de los luchadores populares y con engaños y mentiras los conducen hacia la base naval Almirante Zar de Trelew. Durante siete días soportan vejaciones e insultos hasta que un decreto ordena a los militares asesinos Sosa, Herrera, Del Real, Bravo, Fernández ejecutar a los prisioneros. Durante la madrugada sacaron de sus celdas a los diecinueve combatientes, los hicieron formar y los fusilaron. María Antonia Berger sintió el impacto en el estómago, vio a sus compañeros que caían heridos o trataban de protegerse en sus celdas y se arrojó en la suya. Escuchaba los gritos de dolor, las puteadas y las órdenes. Sobre todo escuchaba los tiros de gracia. A medida que se acercaban, iban acallando las voces. Vio al teniente de corbeta Bravo en el umbral de su celda con una pistola en la mano. Desde el suelo lo vio acercarse y apuntarle a la cabeza. Sintió el disparo y la cabeza le estalló, aunque seguía viva. Escuchó voces pero no la atendían mientras se desangraba por el estómago y la mandíbula.

Quiso hacer algo antes de morir, escribir con su sangre los nombres de Bravo y Sosa, los fusiladores, pero escribió "papá y "mamá" en una pared. Alguien se acercó y lo borró con un trapo húmedo. Volvió a mojar el dedo con su sangre y escribió "LOMJE", la consigna de las FAR y del Ejército de los Andes:"Libres o Muertos, Jamás Esclavos"

Sólo tres sobrevivientes: María Antonia Berger, Alberto Camps y Ricardo Haidar serían los encargados de relatar al pueblo la matanza ocurrida en la base Almirante Zar. Ellos fueron heridos, aún así lograron sobrevivir.
Lanusse y la prensa burguesa montaron el escenario de una farsa, relataron cómo los prisioneros intentaron fugarse. Nadie les creyó y sí coreaban en las calles “¡Todos los guerrilleros son nuestros compañeros!” aludiendo al primer atisbo de unidad entre las organizaciones FAR, ERP y Montoneros

PRESENTES: HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
ANA MARÌA VILLAREAL DE SANTUCHO, CARLOS ASTUDILLO, EDUARDO CAPELLO, CARLOS DEL REY, CLARISA LEA PLACE, HUMBERTO SUAREZ, HUMBERTO TOSCHI, JORGE ULLUA, MARIO DELFINO, ALFREDO KOHON, MIGUEL ÀNGEL POLTI, MARIANO PUJADAS, SUSANA LESGART, MARÌA ANGÈLICA SABELLI, RUBÈN BONET, JOSÈ MENNA

Jorge Lewinger (1) y sus recuerdos de Alberto Camps y María Rosa Pargas

Alberto tenía una gran habilidad manual. Mientras estuvo preso en Trelew tallaba en madera fusiles FAL en miniatura, luego los tiznaba en las estufas. La idea era enseñar su manejo al resto de los compañeros. Era estudiante de bioquímica. En Trelew conoció a María Rosa Pargas, su esposa.
Se comunicaban a través de un agujerito que había en el techo, porque en el piso de arriba estaban las chicas.

Yo participé en la fuga de Trelew, me equivoqué en la interpretación de las señas. Si bien esto no fue determinante, sí uno de los elementos del fracaso parcial. Después caí preso. Siempre me sentí culpable por esta situación. Cuando salí de la cárcel, recibí toda la ayuda y el apoyo de Alberto Camps y María Antonia Berger (2). Ellos comprendieron cómo me podía sentir, por eso siempre me impulsaron, jamás tuvieron una actitud recriminatoria. María Antonia y Alberto eran los que más podrían haber tenido resentimientos, pero no fue así. Ni fue casualidad que terminé viviendo en la casa de Alberto. Fui su responsable y a él le pareció bien. Esto lo pinta como un tipo de una gran integridad.

Viví unos meses en la casa de Alberto, en Lomas de Zamora. Ellos tenían una bebita y un varoncito que fueron recuperados por sus abuelos en un hospital, donde los dejaron los militares. Muchos años después encontré a la hija de Alberto en un homenaje a los caídos en Trelew, intenté conectarme con ella, pero parece que le resulta difícil poder hablar de esto.

Alberto y yo solíamos poner la silla en la puerta, como era costumbre en el barrio. Cierto día, después del golpe, un vecino se acercó para charlar y nos confesó su deseo: “Que hubiera más Montoneros”. Corría el año `77 y con Alberto nos quedamos mudos.

En julio del `77 tuve que viajar a México, para participar en una reunión. Como yo conocía y vivía en la casa de María Rosa y Alberto debía mantener un control diario y telefónico. Una agrupación de discapacitados, gente maravillosa, atendía esos llamados. Nosotros pensábamos que no sabían nada, sin embargo todo lo conocían, razón por la cual muchos fueron secuestrados. Ellos recibían nuestros mensajes en código, por ejemplo que estaba enfermo y no podía ir significaba que había caído.

Ese día tomé un micro que me dejó en Río de Janeiro, pero me había olvidado de llamar a Alberto. Me volví loco de angustia cuando me di cuenta que iba a levantar su casa. Al llegar a Brasil me encontré con un compañero del Sindicato Municipal de Avellaneda, se llamaba Trobato, regresaba al país, por lo que le pedí que llamara por teléfono para avisar que todo estaba bien. Alberto regresó a su casa una semana después, pero ya había sido localizado por otro lado. La ex mujer de Martín Grassi había estado en la vivienda de Alberto y recordaba las ricas facturas que había comido. Así que los servicios de inteligencia la subieron en un helicóptero y reconocieron el lugar a partir de una panadería en la calle Colombres, de esa forma rastrearon la casa. Yo me quería morir, porque si no hubiera llamado, hubieran levantado la casa. Se produjo el enfrentamiento entre Alberto y los militares. Volví en el año `83 al barrio y vi las marcas de los tiros en la pared.

María Rosa era una mujer muy cálida con los chicos. Cuando desapareció Pili, me trajeron a mi hija que tenía un año. Me quedé con ellos un mes más hasta que decidí las cosas que había hablado con mi esposa. A María Rosa la cargaban porque tenía la boca grande y le decían que tenía boca para chupar naranjas. Era una tipa bárbara y yo le tenía una gran confianza, tanta que fue quien llevó a mi hija a la casa de mis padres.

Jorge Lewinger (Compañero de militancia)

1) Jorge Lewinger era miembro de las FAR y el encargado de llevar los camiones al penal, una vez tomado, y trasladar a los presos hacia el Aeropuerto de Trelew para allí secuestrar un avión de Austral e ir a Chile, pero, una mala interpretación de las señales hizo fracasar el plan.
2) Alberto Camps, María Antonia Berger y René Haidar fueron los únicos sobrevivientes de la Masacre de Trelew. María Antonia Berger fue una licenciada en sociología argentina, militante de la organización FAR- Montoneros. Berger fue asesinada en 1979 por las fuerzas armadas y su cuerpo fue exhibido en la ESMA a modo de trofeo y luego desaparecido. René Ricardo Haidar era Ingeniero químico, había sido detenido el 22 de febrero de 1972. Evadió las ráfagas de ametralladoras introduciéndose en su celda, donde fue herido. En la fecha de la masacre tenía 28 años. Secuestrado nuevamente el 18 de diciembre de 1982, permanece desaparecido.

martes, 16 de octubre de 2012

Nos sigue pareciendo vergonzoso


APOSTILLA : Personajes políticos han estado al finalizar el juicio, alabando el fallo y la trascendencia histórica. Histórico fue el hecho de la fuga del penal, unidad de acción de las organizaciones revolucionarias, e histórica fue la masacre perpetrada. 
En este juicio los fusiladores están en sus casas, otro en EEUU... fue un juicio de postín, para la galería de los que han hecho sus curriculms políticos con la muerte y la desaparición de militantes políticos.

El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua a Emilio Del Real, Luis Sosa y Carlos Marandino como "coautores responsables del homicidio con alevosía" de 16 presos políticos y tres tentativas.
Los hechos se produjeron en el marco de la denominada Masacre de Trelew, perpetrada el 22 de agosto de 1972.

Tres marinos fueron condenados hoy a cadena perpetua por el asesinato de 16 presos políticos ocurrido en 1972 en la denominada "Masacre de Trelew", al ser considerado "delito de lesa humanidad" por el Tribunal Oral Federal de Chubut, que además absolvió a otros dos acusados. 

La sentencia fue leída con la presencia del gobernador Martín Buzzi en el Centro Cultural "José Hernández" de Rawson, donde se desarrolló el juicio desde mayo de este año, en una sala colmada por familiares y compañeros de los fusilados, junto a organizaciones sociales, representantes de Abuelas de Plaza de Mayo y de la agrupación HIJOS, que llegaron hasta la capital provincial. 

Los jueces Enrique Guanziroli, Nora Cabrera de Monella y Juan Velázquez resolvieron condenar a Luis Emilio Sosa, Emilio Jorge Del Real y Carlos Amadeo Marandino a prisión perpetua por el homicidio agravado con alevosía de 16 presos detenidos en la base y la tentativa de homicidio de otros tres. 

Asimismo, absolvieron a Jorge Bautista del cargo de encubrimiento por el cual se lo había imputado, y tampoco condenó a Rubén Paccagnini, quien al momento de ocurrir los hechos, el 22 de Agosto de 1972, era jefe de la Base Aérea "Almirante Zar" de Trelew. 

Esta decisión fue criticada por la querella y el fiscal federal de Rawson, Fernando Gelves, quien manifestó su disconformidad con las absoluciones y anticipó que las apelará. 

"No entendemos cómo se declara a los crímenes de lesa humanidad, pero se absuelve a Paccagnini, que fue quien retransmitió la orden de Buenos Aires para los asesinatos", aseguró. 

El desánimo por las absoluciones respondió a que Bautista, en 1972, fue el instructor enviado por la marina para realizar un informe sobre los episodios de la Base Zar y Paccagnini era jefe del enclave militar. 

Esta decisión tiró por tierra la teoría de los acusadores, quienes intentaron convencer sin aparente éxito al Tribunal de que el traslado de los detenidos a la Base Zar y su posterior fusilamiento fue un plan establecido por las máximas autoridades de la Armada y que contaba con el aval del gobierno de Alejandro Agustín Lanusse. 

Los magistrados consideraron al episodio como un "crimen de lesa humanidad" y establecieron condiciones para que los sentenciados no puedan dejar el país, aunque permanecerán en libertad hasta que las condenas queden firmes. 

Si finalmente el fallo no es revertido, cumplirán las condenas en una cárcel común. 

La sentencia será remitida al juez federal de Rawson Hugo Sastre para que insista con el pedido de extradición de Roberto Guillermo Bravo, a quien se señala también como coautor de la denominada "Masacre de Trelew". 

Bravo vive en Estados Unidos, tiene fuertes vínculos con las Fuerzas Armadas de ese país y el primer pedido de extradición que realizó la Argentina fue denegado por la justicia norteamericana. 

El Tribunal también requirió un informe médico mensual sobre el estado de salud de Horacio Mayorga, uno de los imputados durante la etapa procesal que no fue traído a juicio por su eneble condición de salud.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Otro pedido de perpetua para los cuatro acusados

La Secretaría de DD.HH. también pidió perpetua para cuatro acusados

La Secretaría de Derechos Humanos pidió prisión perpetua para cuatro acusados por 16 homicidios agravados y tres tentativas cometidos hace 40 años en la Masacre de Trelew, la misma pena solicitada por la querella de familiares de los presos políticos fusilados en 1972.

"El debate jurídico y político de los últimos diez años hizo posible que hoy estemos aquí. Tenemos oportunidad de hacer justicia para los fusilados de Trelew", dijo Germán Kexel, quien representa junto a su colega Martín Rico a la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en el juicio que se desarrolla en Rawson, la capital de Chubut.

Rico solicitó prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua para Rubén Paccagnini, Luis Sosa, Emilio Del Real y Carlos Marandino como coautores de los 16 homicidios y tres tentativas, delitos que las querellas consideraron crímenes de lesa humanidad.

Respecto del acusado de encubrimiento Jorge Bautista, que actuó como juez militar tras los fusilamientos de 22 de agosto de 1972 en la base aeronaval Almirante Zar de Trelew, pidió también dos años de prisión y requirió además que, en todos los casos, las eventuales penas sean de cumplimiento efectivo en cárcel común.

Igual que la querella de los familiares, que se desarrolló entre el lunes y el martes últimos, también la que representa a la  Secretaría de Derechos Humanos solicitó que el juez federal de Rawson, Hugo Sastre, investigue a Lisandro Iván Lois, que en 1972 se desempeñaba como médico de la base Zar, como probable encubridor.

Además pidió que este juez insista en reclamar a Estados Unidos la extradición del represor Roberto Bravo, negada en el pasado, y sobre el cual la querella de familiares propició un pedido de  deportación por falsear su declaración jurada en ese país.

La Secretaría de Derechos Humanos incluyó otros dos pedidos al juez federal de Rawson: que investigue la responsabilidad del oficial naval Jorge Barreto respecto de los hechos investigados y que instruya exámenes médicos periódicos al procesado almirante (RE) Horacio Mayorga, ausente en este juicio por razones de salud.

En el alegato que comenzó este martes y terminó este miércoles, esta querella sostuvo que Sosa, Del Real y Marandino fueron coautores materiales del fusilamiento de los 19 prisioneros que, el 15 de agosto 1972, después de fugarse de la cárcel de Rawson y cercados por militares, se rindieron con garantías en el aeropuerto de Trelew.

En cuanto a Paccagnini, que era el jefe de la base Zar y de la Fuerza Aeronaval 3 en el momento de los hechos, lo consideró autor mediato penalmente responsable de los mismos homicidios y tentativas y pidió igual pena que para los autores  materiales.

Esta querella imputó a Paccagnini "la transmisión de la orden de fusilar a los 19 militantes políticos", que procedía, afirmó, del dictador Alejandro Agustín Lanusse.

"En el momento del fusilamiento (en la madrugada del 22 de agosto), estaba en la base y a los pocos minutos en la zona de calabozos", la escena del crimen, donde en "en ese momento había seis sobrevivientes" con graves heridas.

Pero "Paccagnini no tomó la decisión de trasladarlos a un hospital" hasta pasado el mediodía, cuando tres de ellos ya habían fallecido y al menos uno, Pedro Bonet, había sido rematado con un "tiro de gracia" en la cabeza.

Esta tarde debían comenzar su alegato final los fiscales Horacio Arranz, Fernando Gelvez y Dante Vega pero la audiencia se suspendió para mañana, según fuentes de la causa, debido a una descompensación de la jueza Nora María Cabrera de Monella.

La magistrada integra el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia junto a los jueces Pedro De Diego y Enrique Guanziroli, quien lo preside en el juicio por la Masacre de Trelew

Según previsiones anteriores a la suspensión de la audiencia de esta tarde, la semana próxima alegarán las defensas de los acusados, seguirían eventuales réplicas, contrarréplicas y el Tribunal dictaría sentencia a mediados de octubre próximo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Pedido de perpetua para cuatro marinos acusados

“Cada uno cumplió una función en el plan”

“Se encontraba en curso ya una persecución contra una parte de la población civil” que debe ser considerada como “crímenes de lesa humanidad”, dijeron los abogados. Pidieron la deportación del marino Roberto Bravo, cuya extradición fue negada por Estados Unidos.

 Por Ailín Bullentini

Por considerar que fueron responsables de dieciséis casos de homicidios, tres tentativas y torturas, la querella de los familiares de las víctimas de la Masacre de Trelew pidió prisión perpetua para los marinos retirados Luis Sosa, Emilio Del Real, Rubén Paccagnini y el ex cabo Carlos Marandino, cuatro de los cinco acusados por los fusilamientos sucedidos en esa ciudad el 22 de agosto de 1972. Para Jorge Bautista, quien en la época de los hechos actuó como juez ad hoc de instrucción militar, el equipo jurídico compuesto por las abogadas del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) Carolina Varsky y Daiana Fusca y el chubutense Eduardo Hualpa solicitó la pena de dos años de cárcel por encubridor de los delitos. A más de 40 años de los hechos, los abogados consideraron los crímenes como delitos de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles. “Para el momento en el que se producen los hechos de la causa se encontraba en curso ya una persecución contra una parte de la población civil que por su magnitud, características y sistematicidad, debe ser considerada como suficiente a los fines de tener por acreditado el contexto requerido para la existencia de crímenes de lesa humanidad”, sentenciaron los abogados de la querella ante el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, que comenzó en mayo de este año, en Rawson, a juzgar la masacre. Además, pidieron la deportación del marino Roberto Bravo, cuya extradición fue denegada por la Justicia de Estados Unidos, donde reside desde 1974, y la investigación del médico Lisandro Lois –quien firmó los certificados de defunción de algunas de las víctimas de los fusilamientos– por “encubridor”.

Varsky concluyó ayer el alegato de la primera querella del juicio, que reclamó la misma pena para cuatro de los cinco acusados: “Todos como coautores funcionales de los delitos de homicidio, tentativa en tres casos, y torturas. Cada uno cumplió una función en el plan de asesinato”, explicó Varsky a este diario.

Según el análisis de los abogados, acorde con las pruebas expuestas en el debate –los testimonios de los testigos que declararon, los de los tres sobrevivientes aportados en diferentes registros y documentos varios–, “está claro que Sosa, Del Real y Marandino dispararon”. A Paccagnini se lo acusa “en base a una autoría mediata: por ser el jefe de la base; por ser el primero en ingresar al lugar de los hechos inmediatamente después de ocurridos los fusilamientos y también como responsable de las torturas que recibieron los presos en la base entre el 16 de agosto –cuando se entregan en el aeropuerto de Trelew tras la fuga trunca– y el 22 y de sus condiciones de detención allí”.

A Bautista lo acusaron de encubridor de los asesinatos y pidieron por ese delito dos años de prisión de cumplimiento efectivo, que es la pena que el Código Penal de aquellos años establece –se toma la pena más benigna–. No obstante apuntaron que su cargo también es de lesa humanidad porque “la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad alcanza no sólo a esos hechos per se, sino también a las autoridades del Estado que toleren su perpetuación”, explicó la abogada.

La querella de los familiares de las víctimas había comenzado a fundamentar su pedido el lunes. Esa primera parte del alegato, un repaso detallado de lo ocurrido durante el debate judicial, sirvió para contextualizar los asesinatos, “abrazar” el pedido de condena y otorgarle sentido: “La normativa represiva, las reglamentaciones de las Fuerzas Armadas que seguían los lineamientos de la Doctrina de Seguridad Nacional y las enseñanzas de la Escuela Francesa; la creación de un fuero antisubversivo y el Camarón –la Cámara Nacional en lo Penal, que tenía jurisdicción en todo el país para tratar exclusivamente casos de militantes políticos–, una fuerte represión a la población civil, la práctica sistemática de torturas, detenciones arbitrarias y las primeras desapariciones forzadas de personas”, enumeró en diálogo con Página/12 Varsky.

Ayer, al final del alegato concluyó que “la Masacre de Trelew no fue un hecho aislado, producto de decisiones circunstanciales o de algún descontrol ocasional. Por el contrario, se produce en un marco de pleno desarrollo de un plan general de ataque a un grupo de la población civil, definido en forma genérica como ‘comunistas’, ‘subversivos’, ‘terroristas’”. Según entendió el equipo de letrados, ese plan, “por su magnitud, características y sistematicidad” es razón “suficiente a los fines de tener por acreditado el contexto requerido para la existencia de crímenes de lesa humanidad”.

Según los registros, Bravo reside en Estados Unidos desde 1974. A principios de 2008, el Estado argentino solicitó su extradición en el marco de la investigación de los fusilamientos de Trelew. La corte de Florida la denegó. Ayer, las abogadas del CELS y Hualpa solicitaron al Tribunal su deportación “en tanto quedó acreditado en el juicio que es uno de los autores del plan de asesinar a los militantes y que ni la Justicia militar, con Bautista a cargo de la instrucción militar, ni la Cámara Federal, el Camarón, avanzaron hace 40 años en investigar sobre los responsables de la masacre”.

Por último, el alegato pide que la Justicia investigue a Lisandro Lois, quien fue médico de la base y firmó los certificados de defunción de las víctimas que sobrevivieron en un primer momento al tiroteo, pero que luego mueren –es el caso de Pedro Bonet–. “A esas personas nadie les dio asistencia. Pedimos que se lo investigue por encubrimiento.” Lois fue, años más tarde, jefe de Sanidad de la Escuela de Mecánica de la Armada durante la última dictadura militar.

La mesa de ensayo

 Por Ailín Bullentini

“En palabras del mismo Duhalde (en referencia al ex secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Luis), Trelew fue la mesa de ensayo, el prólogo de todo lo que vino después”, mencionó el abogado Martín Rico, quien junto con Germán Kexel comenzó ayer a exponer los alegatos de esa secretaría en el juicio por la Masacre de Trelew ante el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, tarea que culminará hoy con el pedido de condenas. El razonamiento, que desembocará en la calificación de los fusilamientos como delitos de lesa humanidad, considera que “el plan criminal que imperó durante la última dictadura militar argentina no empieza en 1976. Todas las características de ese plan están presentes en Trelew, no sólo puntualmente el 22 de agosto, sino en las condiciones de detención en la base, en la incomunicación de los presos. Todo es parte de un mismo plan”, resumió Rico

jueves, 30 de agosto de 2012

"Somos muy pocos los familiares que vivimos, nos sentimos sobrevivientes"

Declararon los hermanos de Ulla y Toschi y la cuñada de Pujadas. En sus testimonios relataron la persecución que sufrieron los familiares de las víctimas de Trelew desde los días posteriores al fusilamiento hasta entrada la dictadura.
 
Familiares de tres de las víctimas de la Masacre de Trelew declararon ayer sobre la persecución que sufrieron por sus vínculos con los 16 presos políticos fusilados en la Base Almirante Zar. “Somos muy pocos los familiares que vivimos. Nos sentimos sobrevivientes”, dijo Julio Cesar Ulla, hermano Jorge Alejandro Ulla, asesinado en la madrugada del 22 de agosto de 1972. Desde las 10 de la mañana, también atestiguaron el hermano de Humberto Toschi y la cuñada de Mariano Pujadas.

Los testigos dieron cuenta de las represalias de la dictadura de Agustín Lanusse luego de la fuga de los presos del penal de Rawson, situación que continuó con la Triple A y con la última dictadura cívico-militar. “Que fuéramos familiares de los detenidos en ese momento ya nos hacía tener una participación política”, explicó Ulla. Durante su testimonio relató la última imagen que tiene de su hermano Jorge en la celda de la Base Almirante Zar, imagen que pudo reconstruir a partir del relato que le hicieron los sobrevivientes, quienes le contaron que escucharon el grito de su hermano que decía “tirá, asesino hijo de puta”.
“Repasé muchas veces esa escena, traté de imaginarla cómo habría recibido ese tiro a quemarropa. Él ya tenía un tiro en el muslo y estoy seguro que intentó pararse para morir de pie, porque él era así, y seguro que tenía una sonrisa”, contó con dolor.
El testigo reconstruyó el momento en que le sacaron fotos al cuerpo de su hermano, que hace unas semanas entregaron a la justicia, y repasó la represión en el entierro y la persecución que sufrió en carne propia luego de la masacre.

Su primera detención fue en el homenaje que se hizo en Córdoba al cumplirse un mes de los fusilamientos: “Me llevaron al D2, donde pasé varios días. Un día me forzaron a ir a mi casa para allanarla, no encontraron nada pero al ver el moisés de mi hijo me dijeron que me despidiera porque no lo iba a ver más. Cuando al otro día me llamaron por mi nombre pensé que ya estaba, pero me entregaron el dinero, el cinto y me liberaron”, detalló. La segunda vez también fue durante un homenaje por Trelew. Esta vez lo llevaron al campo, lo golpearon y le gritaron que empezara a correr. “Salí corriendo y cuando llegué a un campo donde había unos repollos enormes me di vuelta y el celular ya se estaba yendo”, agregó. Ya en 1976, en Santa Fe, nuevamente lo fueron a detener. “Les dije que trabajaba en la cárcel de mujeres. No había celulares así que se fueron y me dijeron que no saliera de la casa hasta que ellos volvieran. No regresaron pero fue la noche más larga de mi vida”, recordó.
Al finalizar su testimonio, Ulla quiso hablarle al tribunal. “Les deseo que tengan un justo y contundente veredicto para cerrar estos delitos y decir Nunca Más”, manifestó y agregó: “Mi presencia aquí es el legado de mi padre, él me dijo que si esto llegaba a la justicia tenía que estar presente y acá estoy con mis cuatro hijos.”

Otra de los testimonios fue el de Eduardo Alberto Toschi, hermano de Humberto Toschi, dirigente del PRT-ERP asesinado en Trelew. El testigo indicó que su familia sufrió más de 19 allanamientos desde la fuga hasta que decidieron exiliarse.

Minutos antes se presentó Ana María Bigi, ex cuñada de Mariano Pujadas, quien relató la represión que sufrió la familia del dirigente de Montoneros, al recordar el secuestro, torturas y asesinato en 1975 de los padres y hermanos de Pujadas, entre ellos Jorge, su ex pareja. “Hubo muchos allanamientos a la granja que tenía la familia en Córdoba pero el 13 de agosto de 1975 se llevaron a la familia y los mataron. Los torturaron a todos y les arrojaron granadas a los cuerpos para despedazarlos. Todos tenían tiros de gracia menos mi suegra, a quien habían matado en la casa. Al día siguiente fui a la granja y estaban los cuatro cajones”, señaló. El hecho fue reivindicado por el Comando Libertadores de América, la versión cordobesa de la Triple A. “Firmaron con las siglas una imagen de Mariano y también tiraron en el inodoro un busto de él”, rememoró. Ella y los hermanos de Pujadas que se habían salvado partieron luego al exilio. “Pujadas era como una mala palabra. A mi mamá y a mi papá los echaron de su trabajo por tener nietos con ese apellido”, finalizó.

Por: Gerardo Aranguren

martes, 28 de agosto de 2012

Masacre de Trelew: semana de testimonios

TRELEW (AV).- Finalizan hoy las declaraciones de los testigos de la acusación y la querella en el juicio por la Masacre ocurrida el 22 de agosto de 1972, en la base Almirante Zar de esta ciudad chubutense. Jueves y viernes, en tanto, comenzarán a dar su testimonio los convocados por las defensas de los cinco imputados, luego habrá una semana de receso y continuarán el lunes siguiente con más testigos.

Se calcula que para el 15 de setiembre ya no habrá más testimoniales, por lo que se podrá establecer la fecha de los alegatos y alrededor de un mes más tarde, tal vez se pueda ya conocer la sentencia contra Luis Sosa, Carlos Marandino, Jorge Bautista, Rubén Paccagnini y Emilio Del Real.

Esta semana, en la reanudación de las audiencias, después de un par de semanas de interrupción, se escuchó el fuerte testimonio de la antropóloga y cineasta, Mariana Arruti, quien pudo contextualizar aquellos episodios de los que acaban de cumplirse 40 años y, a través del relato de las entrevistas realizadas para su film "Trelew: la fuga que fue masacre" y los testimonios recogidos en ese trabajo documental, logró establecer un hilo conductor entre los fusilamientos y las persecuciones y la represión posterior hacia los familiares y allegados a las víctimas.

Uno de los médicos de la Base Almirante Zar, que asistió a las víctimas de la Masacre de Trelew, le impuso algunas condiciones para dejarse entrevistar. "El doctor Talavera me dijo que aceptaba que lo filmara, pero que el tape se lo iba a quedar él. Hoy me arrepiento. Nunca pensé que iba a estar en un juicio para poder contar lo que me habría dicho", dijo Arruti frente al Tribunal Oral Criminal Federal de Comodoro Rivadavia. Talavera falleció al poco tiempo y ese testimonio no pudo ser obtenido. Arruti pudo vincular también la persecución a las familias de dos de las víctimas –los Sabelli y los Capello– y a Daniel Carreras, el periodista que cubrió para la televisión local la entrega en el viejo aeropuerto de Trelew de los presos políticos que se habían fugado del penal de Rawson.

Según explicó el abogado de la Secretaría de los Derechos Humanos, Germán Kexel, el testimonio de Arruti permitió "entablar una conexión directa entre la Masacre de Trelew y las violaciones a los derechos humanos que sucedieron posteriormente en el país, lo cual refuerza mucho la caracterización de los crímenes de 1972 como delitos de lesa humanidad".

Ayer, en tanto, se escucharon las declaraciones de Julio Ulla, hermano de Jorge, quien aportó fotos de su hermano muerto en el féretro que serán un documento clave para la causa y de Ana Bigi, cuñada de Mariano Pujadas. Hoy se aguardan la declaraciones del militar retirado Horacio Ballester y de la historiadora Vera Carnevale, quienes podrán aportar datos sobre el contexto en el que se produjeron esos crímenes considerados delitos de lesa humanidad

lunes, 27 de agosto de 2012

El contexto de los fusilamientos de Trelew

Declaró la cineasta Mariana Arruti en la causa por los asesinatos de 1972

 Por Ailín Bullentini

De los cuatro años de producción de su documental Trelew, la antropóloga y cineasta Mariana Arruti recordó ayer, entre otras cosas, el momento en el que no aceptó las condiciones que uno de los médicos de la Base Almirante Zar, que asistió a las víctimas de la Masacre de Trelew, le impuso para dejarse entrevistar. “El doctor Talavera me dijo que aceptaba que lo filmara, pero que el tape se lo iba a quedar él. Hoy me arrepiento. Nunca pensé que iba a estar en un juicio para poder contar lo que me habría dicho”, dijo Arruti frente al Tribunal Oral Criminal Federal de Comodoro Rivadavia durante su testimonio en el marco del juicio por los fusilamientos del 22 de agosto de 1972. Talavera falleció y se llevó consigo su versión de las muertes.

El repaso de la realización de una de las dos producciones audiovisuales que existen sobre la masacre –la otra es Ni olvido ni perdón, del desaparecido Raymundo Gleyzer– aportó a la “contextualización” de los asesinatos “en el marco de las violaciones a los derechos humanos”, evaluaron las partes acusatorias en el juicio. La persecución a las familias de dos de las víctimas –los Sabelli y los Capello– y a Daniel Carreras, el periodista que cubrió para la televisión local la entrega en el viejo aeropuerto de Trelew de los presos políticos que se habían fugado del penal de Rawson, fueron algunos de los puntos más fuertes de su declaración.

Arruti comenzó a responder preguntas de las querellas y defensas frente al Tribunal Oral de Comodoro Rivadavia pasadas las 16 de ayer. Los acusados –los marinos retirados Luis Sosa, Emilio del Real, Roberto Pacagnini y Jorge Bautista– la oyeron desde Buenos Aires. El cabo Carlos Marandino participó de cuerpo presente. La cineasta mencionó los puntos sobresalientes de la producción del documental que realizó sobre la masacre, que se proyectó en el marco del juicio a principios de mes. “En muchos tramos de su declaración, Arruti logró entablar una conexión directa entre la Masacre de Trelew y las violaciones a los derechos humanos que sucedieron desde 1976 en el país, lo cual refuerza mucho la caracterización de los crímenes de 1972 como delitos de lesa humanidad”, analizó el abogado de la Secretaría de Derechos Humanos Germán Kexel.

Kexel se refirió a lo que mencionó la cineasta respecto del periodista de Canal 3 de Rawson Daniel Carreras, la tía de María Angélica Sabelli y la madre de Eduardo Capello, quienes en el marco de la realización del documental aseguraron haber sido víctimas de persecución política durante la última dictadura. También a las dificultades que Arruti dijo que tuvo al encontrar imágenes de la toma del aeropuerto, el 15 de agosto de 1972. “Era material que no se encontraba en los canales y después me enteré de que las fuerzas de seguridad en el ’76 comenzaron a retirar cintas que podrían haber sido utilizadas para identificar personas”, consideró.

“Carreras me contó las consecuencias en un montón de aspectos que tuvo para hacer esa entrevista en el aeropuerto”, mencionó Arruti en relación con el periodista que había hablado con los referentes de los 19 presos políticos fugados del penal de Rawson en el viejo aeropuerto de Trelew. “Me contó que de la toma se llevó una púa que le regaló (una de las víctimas, Mariano) Pujadas y una foto de los militantes; que después de eso se fue a vivir al conurbano bonaerense y que allí le allanaron la casa, lo detuvieron y desaparecieron durante diez días en Campo de Mayo, donde fue ferozmente torturado.” El material de esa charla quedó afuera del documental, pero Arruti lo cedió al tribunal para que sea incorporado en la causa ya que, si bien el periodista declaró en la etapa de instrucción, falleció antes del juicio. El tribunal analizará la incorporación de otra prueba sumada por la querella de los familiares: el audio de una entrevista que ofrecieron los tres sobrevivientes a los fusilamientos, María Antonia Berger, Ricardo Haidar y Alberto Camps. “Es una prueba importante por lo simbólico, porque se recupera su voz”, analizó Kexel.

Las charlas con Soledad Capello y Chela Sabelli, en tanto, “impactaron mucho” a la antropóloga. Luego de mudarse en varias oportunidades por sufrir “amenazas”, los padres de Eduardo Capello sufrieron la desaparición de su otro hijo, Jorge, quien “había ido a reconocer el cuerpo de su hermano a Trelew y aparecía en varias notas periodísticas de la época”. “Jorge fue secuestrado con su mujer, Nené, y su hijo de 14 años. Los vieron por última vez en El Vesubio”, apuntó la cineasta. Chela fue quien “reconoció el cuerpo de su sobrina en la morgue, antes de que le hicieran la autopsia”, a dos meses de haber sido asesinada, y cuyo resultado arrojó que “el tiro mortal fue dado a 10 centímetros de la nuca”. Su familia entera se exilió en Italia tras la masacre. Los documentos descubiertos en el archivo de la Armada hace poco más de un mes contienen el informe de esa autopsia, en tanto que el dato del tiro de gracia en la nuca lo mencionó durante su declaración Miguel Marileo, el empleado de la funeraria que contrató la Armada para trasladar los cuerpos.

martes, 21 de agosto de 2012

Homenajes por los 40 años de la Masacre de Trelew

 A 40 años de la Masacre de Trelew continúan los actos para rendir homenaje a las víctimas de los fusilamientos cometidos en la base Almirante Zar el 22 de agosto de 1972,  mientras gobernaba el país la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse.

Durante la semana pasada se sucedieron los homenajes en Buenos Aires y en Chubut, en tanto que parte de los actos principales se harán el martes y el miércoles en esa provincia.

 Este martes a las 18 tendrá lugar una charla debate a cargo del diputado nacional Andrés Larroque con la participación de Emilio Pérsico, Leonardo Grosso, Ernesto Paillalef y Silvia Horne, entre otros, organizada por La Cámpora y el Movimiento Evita en el sindicato Sitravich de Rawson.

 A las 15.30, en el Espacio Incaa del Centro Cultural José Hernández de Rawson se proyectará "Fotos de Familia, la historia de los Pujadas" con la presencia de los familiares.

Por la mañana se presentará el mural "22 de Agosto" en la escuela Padre Juan de Trelew.

 A las 15 será inaugurada una placa con poemas de Eduardo Galeano en el Ministerio de Educación de Rawson y estará presente el poeta Vicente Zito Lema.

También a las 10, en el Teatro Verdi de Trelew se dará lectura a páginas de libro "Hubiera Querido", de Rosa María Pargas, a cargo de Raquel Camps.

A las 20, en la Universidad Nacional San Juan Bosco, de Trelew se presentarán libros de Marcela Santucho.

El miércoles a las 12 se inaugurará un mural popular en la Laguna Chiquichano.

40 años de la Masacre de Trelew
Publicado por Antena Libre DERECHOS HUMANOS, REGIONALES, UNIVERSITARIAS ago 20, 2012

A 40 años de la Masacre de Trelew, la agrupación H.I.J.O.S. Alto Valle y el equipo de producción de Radio Universidad (103.7 ) de   Neuquén  han realizado una serie de micro programas de libre descarga y difusión. Desde FM Antena Libre nos sumamos a este homenaje difundiendo esta producción.

Especial 40 años de la Masacre de Trelew (una producción de H.I.J.O.S Alto Valle y Radio Universidad de Neuquén)

40 años de la Masacre de TRELEW: INVITAN - PELÍCULA Y DEBATE

Convoca: Frente de Resistencia Nacional Organiza: CONVOCATORIA POR LA LIBERACIÓN NACIONAL Y SOCIAL.

A 40 años de la Masacre de TRELEW: INVITAMOS A PARTICIPAR - PELICULA Y DEBATE
 
1972 - 22 DE AGOSTO - 2012

Nunca será suficiente la admiración y la Gloria que podremos rendir a los diecinueve compañeros fusilados en Trelew y posteriormente a los tres Montoneros sobrevivientes que cayeron heroicamente combatiendo contra la Dictadura Militar.-
Sin embargo hoy pretendemos algo mas: determinar si aún vale la pena luchar con las mismas banderas y los mismos objetivos que tuvieron nuestros mártires de Trelew.-
CONVOCATORIA en el Frente de Resistencia Nacional no tiene dudas, lucha y luchará por la construcción de una Patria para todos, de una Patria Socialista, la misma por la que lucharon y murieron nuestros compañeros.-
Pero ya no todo ni todos somos lo mismo ahora en el 2012 que en 1972.-
Acaso se hubieran velado hoy en la sede del Partido Justicialista a luchadores populares caídos por las balas represivas como se hizo en 1972?.-
Alguien similar a la compañera Ana María Villareal de Santucho habría sido admitida hoy a ser velada y homenajeada en el PJ??
Es similar la militancia abnegada, sacrificada y entregada hasta las últimas consecuencia de chicos y chicas veinteañeros como los que fueron sacrificados en Trelew a la que hoy llevan adelante militantes que ingresan a la política percibiendo ostentosas y obsenas sumas de dinero???
Basta con decir que estamos con "el modelo" y que avalamos a un Gobierno "Nacional y Popular" para sacar patente de revolucionarios??
Jamás los mártires de Trelew habrían admitido la presencia de burócratas traidores buchones de la inteligencia militar sentados al lado de los representantes de un Gobierno Nacional y Popular.-
Por mucho menos que eso MONTONEROS llegó incluso a interpelar hasta al propio Gral Perón.-
Ni que hablar de la forma en que los revolucionarios peronistas enfrentaron a la burocracia vendida y traidora a la clase obrera.-
Imposible imaginar que los fusilados habrían admitido alegre y pacíficamente la votación de leyes represivas y "antiterroristas".-
De todo eso queremos hablar el 24 de agosto a las 17 hs en el local de ATE CAPITAL, Carlos Calvo 1378.-
Pasaremos un corto con fragmentos de la película sobre Trelew e inmediatamente después una charla sobre algunos de los temas aquí planteados.-
Sobre todo tratar de establecer si esos jóvenes que hoy honramos pudieron aparecer a la política argentina de un día para otro, como si fueran nacidos de un repollo.-  E intentar determinar qué tipo de país había y que tipo de condiciones para que esos compañeros, con algunos años de cana encima a pesar de su juventud pudieran haber hecho posible la toma del establecimiento carcelario mas inexpugnable de la Argentina.-
Los esperamos a todos y todas para compartir y debatir lo que veremos en la película.-

Viernes 24 de agosto a las 17 hs en el Salón "Germán Abdala" de ATE CAPITAL, Carlos Calvo 1378.-
(Es ATE Carlos Calvo, no ATE Belgrano, a veces se confunde)

HONOR Y GLORIA
POR UNA PATRIA SOCIALISTA
PATRIA O MUERTE
VENCEREMOS!!

Convoca: Frente de Resistencia Nacional
Organiza: CONVOCATORIA POR LA LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL

Actos 40 años sin olvidos

El acto central por el 40 aniversario será a las 16 en el Centro Cultural por la Memoria, ex aeropuerto de Trelew.

El 22 de agosto de 1972 fueron fusilados en la base Almirante Zar 16 presos políticos: Carlos Heriberto Astudillo (FAR); Carlos Alberto Del Rey (ERP); José Ricardo Mena (ERP); Humberto Segundo Suárez (ERP); Rubén Pedro Bonet (PRT); Alfredo Elías Kohon (FAR);

Miguel Angel Polti (ERP); Humberto Toschi (ERP); Eduardo Capello (ERP); Clarisa Rosa Laplace (FAR); Mariano Pujadas (ERP); Jorge Ulla (PRT); Mario Delfino (PRT).

También, Susana Graciela Lesgart (Montoneros); María Angélica Sabelli (Montoneros) y Ana María Villareal de Santucho (ERP).

Sobrevivieron Ricardo Haidar (Montoneros); Alberto Miguel Camps (FAR) y María Antonia Berger (FAR), quienes fueron víctimas de la última dictadura militar.

 Por la masacre están siendo juzgados Rubén Norberto Paccagnini, ex jefe de la base Almirante Zar; Luis Emilio Sosa, que en esa época era capitán de corbeta y segundo al mando del Batallón de Infantería número 4; Emilio Jorge Del Real, quien tenía el grado de capitán; Carlos Amadeo Marandino, quien era cabo y Jorge Enrique Bautista, juez de instrucción militar que estuvo a cargo de la investigación y está acusado de encubrimiento.

El 15 de agosto se inició un intento de fuga de la cárcel de Rawson, cuando dos grupos integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros organizaron la fuga, mientras que el jefe del operativo fue Mario Roberto Santucho, líder del ERP.
Santucho, junto a Fernando Vaca Narvaja, Roberto Quieto, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna integraban el comité de fuga,  pudieron huir en un automóvil que los esperaba frente al penal y trasladarse al aeropuerto de Trelew para abordar una aeronave de la empresa Austral secuestrada por un comando guerrillero.

El resto de los vehículos que debían trasladar a los otros contingentes no se presentaron frente a la prisión por una confusión de señales.
 
Otro grupo logró arribar en vehículos de alquiler -que habían sido llamados por los detenidos desde el penal haciéndose pasar por pasajeros habituales- pero llegó cuando el avión partía rumbo a Chile.


Este grupo se rindió ante los efectivos militares que habían llegado al aeropuerto comandados por el capitán Luis Emilio Sosa y fue trasladado a la base Almirante Zar.

 La fuga asestó un duro golpe a la dictadura de Lanusse, en tanto que personalidades de la política exigieron al gobierno de facto que garantizara la vida de los presos políticos.

En la madrugada del 22 de agosto los detenidos fueron ametrallados en sus celdas por una patrulla al mando del capitán Sosa y del teniente Roberto Bravo.

La versión oficial de la dictadura fue "nuevo intento de fuga", pero los tres sobrevivientes, tiempo después, contaron la verdad de los hechos: indefensos, los detenidos habían sido masacrados.

40 veces 22 = memoria y justicia

Hace 40 años Trelew estaba en el centro de la atención de todo un país. Un grupo de militantes revolucionarios, guerrilleros agrupados en Montoneros, el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), organizaron la famosa fuga del penal de Rawson. Trágicamente, como se sabe, sólo 6 lograron escapar en un avión hacia el Chile de Salvador Allende, mientras que 19 se entregaron en el aeropuerto, pacíficamente. La base aeronaval Almirante Zar fue el escenario donde fueron llevados, en lugar de reintegrarlos al penal, como había sido acordado. Ya allí, el 22 de agosto de 1972 fueron fusilados salvajemente. Sin embargo, increíblemente tres de ellos sobrevivieron a la masacre, y lograron salir de las cárceles el 25 de mayo de 1973, cuando al asumir el presidente Héctor Cámpora, fue decretada una amnistía general para los presos políticos. Las Fuerzas Armadas esperaron su momento y tras el golpe de Estado de marzo de 1976, fueron por ellos nuevamente. Hoy los tres continúan desaparecidos.

La fuga del penal y la masacre posterior en ese momento conmocionaron al país, mostraron la audacia y la capacidad de las organizaciones armadas que aquella vez lograron trabajar juntas y dejaron en ridículo ala Dictaduraentonces gobernante, conducida por el General Alejandro Agustín Lanusse. El ensañamiento de los militares con los presos generó una ola de indignación y movilizaciones que llega hasta hoy, atravesando cuatro décadas de bronca, resistencia, memoria y lucha. En aquel momento, la lucha popular dio lugar primero a las comisiones de solidaridad con los detenidos y después al reclamo por el esclarecimiento de lo sucedido, al llamado “trelewazo”, un levantamiento popular que sacudió a la ciudad y obligó a las fuerzas armadas a militarizar la ciudad para recuperar el dominio público. Tras la larga noche del genocidio, a fines de los años 80 comenzaron a realizarse en la ciudad patagónica pequeñas actividades de conmemoración de la fuga y, a fines de los 90 organizaciones estudiantiles, sindicales y de derechos humanos lograron empezar a instalar con fuerza el recuerdo de la fuga y de la masacre exigiendo justicia. Finalmente después de tantos años de lucha, en el marco de la apertura nacional de juicios a los militares genocidas, se logró procesar a los responsables de la masacre. La apertura del juicio oral en mayo de este año fue un espaldarazo que reavivó la lucha y, aprovechando el cuarenta aniversario,la Comisiónporla Memoriadel Pueblo de Trelew organizó una serie de actos en el penal de Rawson y en el viejo aeropuerto de Trelew, transformado desde el año 2007 en Centro Cultural porla Memoria. Distintasorganizaciones populares llegaron desde Buenos Aires, Mar del Plata, Neuquén, Mendoza, y Rosario para estar presente en la fecha.

Bárbara Quintana, presidenta de la FederaciónUniversitariade la Patagonia(FUP) y militante de la TendenciaEstudiantilRevolucionaria (TER), una de las organizadoras de los actos dijo a Marcha que “para nosotros vivir en Trelew y recordar el 22 de agosto todos los años es algo muy importante.” “Y particularmente este año, en el 40 aniversario de la masacre, queríamos redoblar la apuesta y hacer una movida nacional más grande. No solamente por la memoria de los compañeros sino también por el juicio que se está dando ahora en contra de los genocidas que los asesinaron hace 40 años”, agregó. “Como estudiantes nosotros encontramos en ellos el sendero que tenemos que seguir caminando. Muchos de los caídos eran estudiantes y nosotros creemos que tenemos que continuar lo que ellos empezaron. Ellos no murieron para tener el gobierno y el sistema que tenemos hoy en día. Si ellos dieron su vida y estaban convencidos de algo, eso era la lucha por el socialismo. Nosotros creemos que es la misma lucha la que tenemos que dar, con las mismas banderas”, finalizó la presidenta de los estudiantes dándole un sentido político actual a los actos.

El acto central          

En medio de una semana gris plagada de lluvias, el domingo amaneció soleado en Trelew, dando una mano a las organizaciones políticas, de derechos humanos, estudiantiles y sindicales que se reunían en el comedor universitario de la Universidad Nacional San Juan Bosco para partir hacia el aeropuerto. En el camino, desde el centro de la ciudad hasta las afueras donde se encuentra el viejo aeropuerto, la manifestación cantaba recordando a los “mártires de Trelew” y exigiendo justicia, mientras en cada cuadra los vecinos miraban desde puertas y ventanas precarias y en muchos casos en construcción, el paso de la columna. La llegada al aeropuerto fue muy emotiva. Cientos de militantes ingresaron a las instalaciones y estuvieron cantando durante una media hora, mientras algunos también recorrían el lugar, conmovidos por la historia que exhalan las paredes. Las imágenes de los caídos en la masacre recuerdan cada uno de sus nombres y recorridos en los muros del que ahora es un Centro Cultural para la Memoria, y vuelve a sorprender la juventud de los militantes cuando fueron asesinados.

Un rato más tarde comenzó el acto. Se sucedieron en la palabra representantes de las organizaciones de derechos humanos, la presidenta dela FUP, se leyó un documento elaborado por las organizaciones que viajaron hacia allá y hablaron distintos familiares de los caídos. Cada uno a su turno recordó los ideales y los proyectos por los que dieron su vida los militantes hace cuarenta años, el largo recorrido de lucha por justicia hasta llegar al juicio oral y la relación entre esa lucha y las violaciones a los derechos humanos que se siguen dando en el presente.

Hilda Fredes, una de las oradoras del acto que además fue candidata a diputada nacional en las últimas elecciones por el Frente Unidad Sur, conversó con Marcha sobre esto. Ella es la esposa de Elvio Angel Bel, un dirigente del Partido Comunista de Trelew quien en su momento fue el apoderado de Mario Roberto Santucho en el penal de Rawson, y por esa razón está desaparecido. “Yo fui parte dela Comisión de solidaridad con los presos, permanentemente hemos estado movilizados, durante la dictadura y mucho más durante la democracia y hoy estamos en un camino importante, construyendo lo mismo que construían los compañeros masacrados el 22 de agosto de 1972, en un camino de unidad y en un proyecto revolucionario”. Por otro lado ella afirmó que en la actualidad en la provincia de Chubut existen violaciones graves de los derechos humanos, lo que forma parte de la misma lucha por justicia. “Está el caso de Iván Torres, masacrado por la policía en Comodoro Rivadavia, y el caso de Julián Antillanca, a quien la policía provincial mató a la salida de un boliche”, aseguró. “Hay connivencia entre la policía y la justicia en la provincia. La policía provincial es la misma que en la dictadura, no ha cambiado nada”, afirmó.    

Uno de los dos momentos más emotivos ocurrió cuando dos chicos de una escuela primaria de la zona leyeron los trabajos que habían hecho en recuerdo de la masacre, reclamando también memoria y justicia, lo que generó un estremecimiento en todos los asistentes. El otro momento más fuerte del acto ocurrió cuando tomó la palabra Marcela Santucho, la hija de Mario Roberto Santucho y de Ana María Villareal, quien fue asesinada en 1972. Ella recordó la última vez que había ido a Trelew, cuarenta años atrás, a visitar a sus padres al penal, con sólo nueve años. Con visible emoción contó que fue la última vez que vio a su madre. Más adelante pudo reencontrarse con su padre por unos pocos años. Tras su asesinato en 1976 debió exiliarse en Cuba y posteriormente en Suiza, desde donde regresó al país recién en 2008.

El acto finalizó con un fuerte grito detrás del nombre de cada uno de los mártires de Trelew: Alejandro Ulla (PRT-ERP), Alfredo Kohon (FAR), Ana María Villarreal de Santucho (PRT-ERP), Carlos Alberto del Rey (PRT-ERP), Carlos Astudillo (FAR), Clarisa Lea Place (PRT-ERP), Eduardo Capello (PRT-ERP), Humberto Suárez (PRT-ERP), Humberto Toschi (PRT-ERP), José Ricardo Mena (PRT-ERP), María Angélica Sabelli (Montoneros), Mariano Pujadas (Montoneros), Mario Emilio Delfino (PRT-ERP), Miguel Ángel Polti (PRT-ERP), Pedro Bonet (PRT-ERP), Susana Lesgart (Montoneros), Alberto Miguel Camps (FAR - desaparecido luego en 1977), María Antonia Berger (FAR - desaparecida en 1979) y Ricardo René Haidar (Montoneros - desaparecido en 1982): ¡presentes!

Mural conmemorativo en Rawson

Se pintó MURAL CONMEMORATIVO por el 22 de agosto en una céntrica esquina de Rawson 

A 40 años de la masacre de Trelew

Donde se unen las calles Bartolomé Mitre y Roberto Jones el grupo Taller Mural pintó un mural conmemorativo por el 40 aniversario de la masacre de Trelew.

Taller Mural está integrado por Marta Sotile, Bibiana Iralde, Adrián Pandolfo, Mariela Marras, Silvina Veira y Diego Corso; en la pintada del mural participaron además invitados.

En este sentido Corso comentó que “intentamos hacer representaciones clásicas como para hacer algo simbólico, pusimos árboles en representación de los 19,
una cometa para representar la libertad, el alma que se despega y vuela, es un trabajo de color que hay que detenerse a observar”.

El mural sigue la misma línea de trabajo que realiza Taller Mural “donde las figuras son simples, mucha síntesis, trabaja mucho el color para con él y las figuras simples representar un mensaje directo”, dijo el artista plástico.

A 40 años de la masacre de Trelew

Con una marcha y una cantata se recordará mañana en Neuquén a los 16 fusilados en la cárcel de Trelew.

El 22 de agosto de 1972 16 integrantes de distintas organizaciones fueron fusilados en la Base Aeronaval Almirante Zar, una dependencia de la Armada Argentina próxima a la ciudad de Trelew, provincia del Chubut.

El 15 de agosto de 1972 , 25 presos en la cárcel de Rawson, de tres organizaciones armadas, coparon el penal de Rawson y huyeron en un operativo comando coordinado con apoyo exterior. Seis de ellos -los jefes guerrilleros Mario Roberto Santucho, Domingo Mena, Enrique Gorriarán Merlo (ERP), Roberto Quieto y Marcos Osatinsky (FAR) y Fernando Vaca Narvaja (Montoneros)- lograron arribar a tiempo al aeropuerto y tomar por la fuerza un avión de Aerolíneas Argentinas para huir a Chile.

Los 19 restantes se retrasaron y debieron entregarse, no sin antes exigir la presencia del juez y de los periodistas donde brindaron una conferencia de prensa. Luego los trasladaron a la base Almirante Zar, donde fueron colocados en fila y baleados. Murieron 16 y 3 lograron sobrevivir.

Las víctimas fueron:

Eduardo Capello, 24 años
Ana María Villarreal, 36 años
Pedro Bonet, 30 años
Jorge Ulla, 27 años
José Mena, 22 años.
Humberto Toschi, 25 años
Carlos del Rey, 23 años
Humberto Suárez, 22 años
Clarisa Lea Place, 23 años
Carlos Astudillo, 26 años
Susana Lesgart, 22 años
Mariano Pujadas, 24 años
Miguel Angel Polti, 21 años
Mario Delfino, 29 años.
María Angélica Sabelli, 23 años
Alfredo Kohon, 27 años

Sobrevivieron Alberto Camps, María Antonia Berger y Ricardo Haidar. Todos los velatorios de los fusilados fueron interrumpidos con gases y represión policial.

Mañana a las 18 en el monumento a San Martín se realizará una marcha para recordar a las víctimas y desde las 20:30 se presentará la cantata Santa María de Iquique en el salón comunitario del barrio Sapere.